La IA redefine el negocio de los centros de datos en América Latina
7 de Mayo de 2026"Hoy vemos cómo los centros de datos evolucionan hacia entornos diseñados específicamente para cargas de trabajo de IA, lo que implica mayores densidades de cómputo, nuevas demandas energéticas y arquitecturas más eficientes”
La carrera por la inteligencia artificial ya no se juega solamente en el software. En América Latina, el verdadero cuello de botella empieza a aparecer en la infraestructura que sostiene esa demanda: energía, refrigeración y capacidad de procesamiento.
En ese escenario, Schneider Electric profundizó su alianza con NVIDIA para desarrollar arquitecturas de centros de datos diseñadas específicamente para cargas de trabajo de IA. El movimiento refleja un cambio más amplio: la región comienza a entrar en la llamada “economía de la IA”, donde la capacidad de cómputo se convierte en un activo estratégico para empresas y gobiernos.

Noelia Miranda, directora de Secure Power de Schneider Electric para Argentina, Paraguay y Uruguay
La discusión ya no pasa por tener un data center tradicional. Las aplicaciones de IA generativa, analítica avanzada y automatización industrial requieren infraestructuras mucho más densas, con consumos energéticos significativamente mayores y sistemas de refrigeración más sofisticados.
La IA cambia las reglas del data center
La colaboración entre Schneider Electric y NVIDIA apunta justamente a resolver ese nuevo desafío técnico. La propuesta combina distribución eléctrica, refrigeración líquida, gestión energética y herramientas de simulación digital para entornos de alta exigencia computacional.
Entre las iniciativas presentadas aparecen diseños de referencia eléctricos y sistemas de cooling específicamente pensados para centros de datos de IA. También se incorporan herramientas de simulación basadas en gemelos digitales desarrolladas junto con ETAP sobre NVIDIA Omniverse, que permiten modelar el comportamiento energético de una infraestructura antes de construirla.
El objetivo es claro: reducir riesgos, optimizar consumo y acelerar despliegues en proyectos donde los costos operativos pueden dispararse rápidamente.
“La inteligencia artificial está impulsando una nueva ola de transformación en la infraestructura digital. Hoy vemos cómo los centros de datos evolucionan hacia entornos diseñados específicamente para cargas de trabajo de IA, lo que implica mayores densidades de cómputo, nuevas demandas energéticas y arquitecturas más eficientes”, explicó Noelia Miranda, directora de Secure Power de Schneider Electric para Argentina, Paraguay y Uruguay.
Por qué esto importa para Argentina y la región
El dato relevante para el mercado local es que esta transformación no queda limitada a los grandes fabricantes globales. La expansión de infraestructura preparada para IA abre oportunidades concretas para integradores, consultoras, especialistas en energía, refrigeración y operadores de centros de datos.
En Argentina, donde el ecosistema tecnológico viene empujando proyectos vinculados a fintech, telecomunicaciones y servicios basados en conocimiento, la demanda de infraestructura de alto rendimiento empieza a crecer al ritmo de la adopción de IA corporativa.
Además, la presión energética agrega una variable especialmente sensible para el mercado local. Los centros de datos orientados a IA consumen mucho más que los tradicionales, lo que obliga a repensar eficiencia, estabilidad eléctrica y costos operativos en un país donde la energía sigue siendo un factor crítico para cualquier proyecto de escala.
La región, además, empieza a posicionarse como destino atractivo para nuevas inversiones de infraestructura digital. Brasil, México, Chile y Colombia ya muestran una aceleración fuerte en construcción de data centers. Argentina todavía corre desde atrás, pero el crecimiento de la economía digital y la necesidad de procesamiento local podrían empezar a empujar nuevos desarrollos.
La oportunidad para el canal tecnológico
Uno de los efectos menos visibles —pero probablemente más importantes— de esta ola de IA es el impacto sobre el ecosistema de partners tecnológicos.
Las nuevas arquitecturas requieren capacidades mucho más especializadas que las de un data center convencional. Diseño energético, automatización, monitoreo, eficiencia térmica y operación inteligente pasan a ser áreas clave donde integradores y consultores pueden capturar valor.
Para muchos canales tecnológicos regionales, esto representa una transición relevante: dejar de competir únicamente por hardware o implementación básica y pasar a participar en proyectos estratégicos de infraestructura crítica.
La inteligencia artificial todavía está en una etapa inicial en América Latina. Pero la infraestructura que necesita para crecer ya empezó a mover el mercado. Y ahí es donde compañías de energía, automatización y centros de datos buscan ganar protagonismo antes de que la demanda explote definitivamente.




